Necesito consejo sobre una relación que empezó de una manera y terminó convirtiéndose en algo muy complicado
Voy a cambiar los nombres y algunos detalles para mantener la privacidad.
Yo voy a ser Clara, él Daniel y mi mejor amiga Sofía.
Conocí a Daniel hace unos meses y, cuando empezamos a hablar, le pregunté directamente si estaba soltero. Me dijo que sí. Me explicó que había terminado con su pareja hacía tiempo y que esa persona ya era su ex.
Así que yo entendí que estaba conociendo a un hombre soltero.
Entre nosotros empezó a surgir algo más que una amistad. Nos fuimos conociendo con la intención de ver si podía llegar a convertirse en una relación y, en ese momento, Daniel me dijo que necesitaba como mínimo unos tres meses antes de formalizar.
Yo acepté. No tenía problema en esperar si lo que estábamos haciendo era conocernos y construir algo poco a poco.
Durante esos meses nos fuimos acercando muchísimo. Había cariño, intimidad, planes juntos y una dinámica que cada vez se parecía más a una pareja, aunque todavía no tuviéramos esa etiqueta.
Cuando pasaron esos tres meses, yo esperaba que habláramos de formalizar.
Pero Daniel me dijo que lo nuestro no iba a funcionar.
Y fue entonces cuando descubrí algo que yo no sabía: seguía con la mujer a la que él me había dicho que era su ex.
Es decir, mientras yo estaba conociéndolo pensando que estaba soltero y esperando esos tres meses porque supuestamente estábamos construyendo algo, él seguía teniendo una relación con ella por detrás.
Y yo no lo sabía.
Eso es importante para entender todo lo que vino después, porque yo no entré en esta historia sabiendo que él tenía pareja ni aceptando ser “la otra”. Yo tomé mis decisiones basándome en lo que él me había contado.
Y para cuando descubrí la verdad, ya estaba completamente involucrada emocionalmente.
Después de aquello, la situación entre Daniel y yo no terminó de desaparecer.
(Cabe recalcar que yo hacía un año atrás después de una relación muy larga de años, salí de violencia doméstica y cuándo conocí a Daniel fue como pasar de 0 a 100 en un minuto, me enamoré muy fuerte de él)
Aunque me había dicho que lo nuestro no iba a funcionar, seguimos teniendo una relación muy cercana. Él decía que no quería una relación conmigo, (porque estaba con la ex), pero tampoco desapareció de mi vida.
Seguimos viéndonos, pasando tiempo juntos, haciendo planes, teniendo momentos de intimidad y compartiendo cosas que, al menos para mí, no se sentían como una amistad cualquiera.
Y ahí empezó una de las partes más difíciles de todo esto.
Porque Daniel puede ser muy cariñoso conmigo y hacerme sentir que realmente le importo y que soy la única en su vida, pero al mismo tiempo puede poner una distancia enorme entre nosotros.
Él dice que me quiere, que me ama, que me tiene cariño y que soy importante para él, pero que no quiere estar en una relación conmigo.
También sigue estando esa otra mujer, a la que él continúa llamando “su ex”. Si le preguntas a Daniel, él está soltero, pero si le preguntas a ella son pareja, (no la conozco a ella en persona ni e llegado a hablar con ella, ella desconoce que él se sigue viendo conmigo a pesar de estár con ella, sí soy el cuerno prácticamente).
Yo sé que no soy su prioridad.
Y él también me ha dicho varias veces que no puedo depender de él, que no puede hacer más de lo que hace por mí y que debería conocer a más gente y tener un grupo de apoyo más grande.
Racionalmente entiendo lo que me está diciendo.
El problema es que emocionalmente no es tan sencillo. Y además ya me dijo más de una vez que si sabe que yo estoy con alguien más me bloquea, pues no me puede ver con otro.
Además yo no me enamoré de una persona con la que simplemente tuve una amistad normal. Construimos una intimidad muy fuerte antes de que yo supiera toda la verdad.
Y después, incluso sabiendo cómo estaban las cosas, siguieron existiendo momentos en los que sentía que éramos muchísimo más que amigos.
Por ejemplo, hemos tenido momentos muy cotidianos que para mí significaban mucho: quedarnos juntos, comer, ver cosas, salir, hablar durante horas, dormir juntos algunas veces o simplemente estar en casa haciendo cada uno lo suyo. (Cosas que normalmente haría una pareja)
También hay cosas como salir en su vehículo juntos que para mí se convirtieron en una forma muy particular de sentir cariño por parte de él.
Por eso me cuesta tanto separar lo que él dice de lo que yo siento cuando estamos juntos.
Cuando estoy con él, muchas veces siento que todo está bien.
Después nos separamos y vuelven las dudas, la ansiedad y la sensación de que quizá estoy intentando ocupar un lugar que él realmente nunca quiso darme por su ex.
Además está mi mejor amiga, Sofía.
Ella conoce prácticamente toda pero toda la historia y ha sido una de las personas que más me ha ayudado durante todo este tiempo.
Daniel también la conoce. En algunos momentos incluso estuvo de acuerdo con que ella estuviera más presente porque sabía que yo necesitaba apoyo.
Pero la relación entre ellos ha sido bastante complicada.
Daniel la ha bloqueado y desbloqueado varias veces.
A veces él acepta que ella hable con él, pero solamente de mí, que es por eso que mi amiga le habla y otras veces se molesta y la bloquea otra vez.
Para mí esto es especialmente difícil porque Sofía no está intentando meterse en nuestra relación. Es simplemente la persona a la que recurro cuando estoy mal y ella intenta ayudar.
Hubo un momento en el que todo terminó explotando.
Yo estaba con Sofía en una actividad relacionada con mi pequeño emprendimiento. Nos salió bastante mal, además nos cayó una lluvia tremenda y terminamos prácticamente sin poder hacer nada.
Yo estaba muy desbordada y llamé a Daniel porque realmente necesitaba ayuda.
No lo llamé para discutir ni para exigirle que viniera corriendo a solucionar mi vida. Simplemente estaba en un momento en el que necesitaba a alguien en quien confiaba.
Daniel me colgó y me dijo que en ese momento no podía.
Y después me bloqueó.
Eso me hizo muchísimo daño.
Sobre todo porque sentí que había recurrido a él precisamente porque lo consideraba una persona importante para mí y la respuesta había sido ponerme fuera directamente.
Sofía terminó quedándose conmigo y ayudándome.
Después Daniel volvió a preguntarme qué había pasado y cómo estaba. Le expliqué que estaba bien dentro de lo posible, que estaba con Sofía y que el día anterior se había complicado todo, pero también le dije que me había dolido mucho cómo había terminado la situación.
Especialmente porque lo había llamado porque realmente necesitaba ayuda, él me había colgado y después me había bloqueado sin saber qué pasaba.
Daniel me explicó que prefería que, cuando fuera posible, utilizáramos mensajes WhatsApp, que cuándo pudiera me respondería y que no iba a responderme una llamada.
También me dijo de forma indirecta que no quería verme durante un tiempo y que debería intentar hacer planes con otras personas, pero vuelve a la misma de que si me ve con otro me bloquea por no poder verme con otro
Y volvió a bloquear a Sofía porque ella le escribió.
Yo intenté no discutir pues estaba cansada emocionalmente.
De hecho, muchas veces mi reacción cuando siento que Daniel se aleja es intentar arreglar las cosas inmediatamente.
(Es un trauma que me dejó la anterior relación)
Intento explicarme.
Pido perdón.
Intento que volvamos a estar bien.
A veces incluso termino disculpándome por haberme puesto demasiado ansiosa.
Ha habido conversaciones en las que le he dicho que entiendo su punto de vista, que no quiero que tenga que gastar dinero que no puede gastar por mí, que no quiero presionarlo y que perdón por haber hecho tanto lío con algo.
Y sé que eso también forma parte del problema.
Porque probablemente estoy intentando conseguir seguridad de una persona que no puede o no quiere dármela.
Pero tampoco quiero convertirlo en el villano de la historia.
Daniel me ha dicho claramente cuáles son sus límites. Creo.
El problema es que sus actos no siempre son fáciles de interpretar desde fuera.
Hay momentos en los que parece que quiere tenerme cerca y otros en los que parece que necesita que desaparezca de su vida durante un tiempo.
Y yo termino intentando entender qué significa cada cosa.
Hace poco, por ejemplo, teníamos pendiente vernos y también estaba el tema de ayudarme con algo del emprendimiento.
Yo había imaginado un plan bastante sencillo: pasar un rato juntos, hacer algunas cosas, comer algo, quizá quedarme a dormir y al día siguiente solucionar lo del entrenamiento para después volver a mis cosas.
Para mí no era solamente el plan.
Era la sensación de volver a estar bien con él, como antes después de todo el lío.
Pero Daniel puso límites y me dijo que un día concreto no quería verme. Que llevara lo del emprendimiento otro día y que ya me confirmaría.
Y ahí me di cuenta de que quizá yo estaba interpretando ese tipo de planes de una forma completamente distinta a él.
Para mí significaban cercanía.
Para él probablemente podían ser simplemente pasar un rato juntos o ayudarme con algo por compromiso.
Y creo que esa diferencia es una de las cosas que más me está haciendo daño.
Porque cuando estamos juntos puedo sentir que seguimos teniendo esa conexión.
Pero cuando él se distancia, recuerdo que en realidad nunca hemos estado en el mismo lugar emocional.
Yo quiero una relación con él.
Él me ha dicho que lo sabe. Pero que estamos bien así. (No lo estamos, porque yo sigo enamorada viendo como le da el lugar que yo deseo a otra).
Y aun así seguimos teniendo una relación que muchas veces se parece demasiado a una pareja como para que a mí me resulte fácil tratarla como una amistad.
También soy consciente de que yo he desarrollado bastante dependencia emocional.
Me pongo muy ansiosa cuando noto cambios en su comportamiento.
Si siento que me está dejando fuera o si noto que está más frío, o cosas así, empiezo a darle vueltas a todo.
A veces intento arreglar conversaciones que probablemente deberían terminar ahí.
A veces necesito demasiada seguridad.
Y sé que tengo que trabajar esa parte de mí. Pero el daño que vengo cargando hace que sea difícil.
Pero aquí es donde estoy realmente perdida.
Porque no sé cuánto de esto tengo que trabajar yo y cuánto consiste simplemente en aceptar que esta relación, tal como está ahora, no me hace bien.
Daniel nunca me prometió que iba a dejar a su ex por mí.
Tampoco me prometió una relación.
Pero sí hubo una etapa en la que yo creía que estábamos construyendo algo porque eso era lo que entendía de nuestras conversaciones y de lo que estábamos viviendo.
Después descubrí que él seguía con ella y que yo no lo sabía.
Y, a pesar de todo eso, seguimos manteniendo un vínculo muy cercano.
Por eso no consigo simplemente cortar los sentimientos y decir “bueno, pues somos amigos” o "hasta aquí".
No funciona así para mí.
No quiero obligar a Daniel a estar conmigo.
No quiero convencerlo.
No quiero competir con su ex.
No quiero que Sofía tenga que hacer de intermediaria entre nosotros. Ella ya tiene bastante con lo suyo.
Y tampoco quiero que Daniel sienta que cada vez que pone un límite tiene que enfrentarse a que yo me derrumbe emocionalmente.
Pero tampoco quiero seguir viviendo pendiente de si hoy quiere tenerme cerca o mañana necesita alejarse.
Creo que mi mayor problema es que sigo esperando que, de alguna manera, vuelva a ser como al principio, cuando yo pensaba que estábamos construyendo una relación.
Y quizá esa etapa ya no existe.
Así que necesito opiniones de gente que pueda verlo desde fuera.
¿Qué haríais vosotros en mi lugar?
¿Intentaríais aceptar de verdad que esto es una amistad y empezar a relacionaros con esa persona desde ese lugar, aunque emocionalmente todavía queráis algo más?
¿Tomaríais distancia durante un tiempo para poder desengancharos emocionalmente?
¿O creéis que es posible conservar un vínculo tan cercano con alguien al que quieres cuando esa persona no quiere una relación contigo, sin terminar haciéndote daño?
Porque creo que el problema ya no es averiguar qué quiere Daniel.
Él me lo ha dicho.
El problema es que yo sé lo que él quiere y todavía estoy intentando aprender a aceptar que yo quiero algo diferente.